"Me sentía demasiado perdida, no sabía de qué manera abordar mis emociones ni cómo manejarlas; muchas veces actuaba en automático, repitiendo patrones que no me dejaban avanzar. Después de empezar mi proceso con Manuela, empecé a entender la causa de muchos de mis comportamientos, con una mirada compasiva y sin juicios. Ha sido un proceso complejo, pero también muy sanador."